La más hermosa carta que un padre pueda escribir a un hijo. Carta de un padre a su hijo, por Ruyard Kipling

El escritor Ruyard Kipling en su despacho, pintura de Edward Burne Jones
Hoy mi hijo cumple 5 años. Ya es todo un hombrecito. Y aunque en no pocas ocasiones he pensado escribir un diario, un libro, un relato de mi vida y mis experiencias para que, cuando yo ya no esté, pueda saber qué fue lo que hizo que su padre viviera la vida que vivió y desarrollara la personalidad que le caracterizó, no tengo ni la competencia ni las cualidades que se esperan para poder dar unos consejos universales a mi hijo, ese que pronto será un hombre.
Así que he decidido tomar este texto de Ruyard Kipling y hacer con el un cartel que colgaré en un habitación y espero qeu permanezca allí hasta el día que, aburrido de verlo, lo lea y se de cuenta de la inspiradora belleza que contiene esta «Carta de un padre a su hijo»
Carta a un hijo
Si puedes conservar la cabeza cuando a tu alrededor
Todos la pierden y te echan la culpa;
Si puedes confiar en ti mismo cuando los demás dudan de ti
Pero al mismo tiempo tienes en cuenta su duda;
Si puedes esperar y no cansarte de la espera,
O siendo engañado por quienes te rodean, no pagar con mentiras,
O siendo odiado, no dar cabida al odio,
Y no obstante, ni ensalzas tu juicio ni ostentas tu bondad.
Si puedes soñar y no dejar que los sueños te dominen;
Si puedes pensar y no hacer de los pensamientos tu objetivo;
Si puedes encontrarte con el Triunfo y la Derrota
Y tratar a estos dos impostores de la misma manera;
Si puedes soportar al escuchar la verdad que has dicho
Tergiversada por bribones para tender una trampa a los necios,
O contemplar destrozadas las cosas a las que dedicaste tu vida,
y agacharte y reconstruirlas con las herramientas desgastadas:
Si puedes hacer una pila con todos tus triunfos
Y arriesgarlo todo de una vez en un golpe de azar,
Y perder, y volver a comenzar desde el principio
Y no dejar escapar nunca una palabra sobre tu pérdida;
Si puedes hacer que tu corazón, tus nervios y tus músculos
Te respondan mucho después de que hayan perdido su fuerza,
Y permanecer firmes cuando nada haya en ti
Excepto la Voluntad que les dice: “¡Adelante!”.
Si puedes hablar con la multitud y perseverar en la virtud,
O caminar junto a reyes sin perder tu sentido común.
Si ni los enemigos ni los buenos amigos pueden dañarte;
Si todos los hombres cuentan contigo pero ninguno demasiado;
Si puedes llenar el preciso minuto
Con sesenta segundos de un esfuerzo supremo,
Tuya es la Tierra y todo lo que hay en ella,
Y, lo que es más, serás un Hombre, ¡hijo mío!
Rudyard Kipling
Hermoso!!!! Me encantó, son muy sabias las palabras de este padre, su hijo tuvo mucha suerte!