archivo

Ciencia

Phubbing

Los niños imitan nuestro comportamiento infantil. Esta imagen describe por si misma qué significa «phubbing». (© Foto: Getty Images/Vetta . Vista en este artículo de Die Welt

Te has citado con tus amigos. Vais a tomar unas cervezas, a cenar, a pasar un rato juntos. Al llegar al lugar  donde pretendéis compartir ese rato y una vez acomodados, cada uno de los presentes se arma con su smartphone e ignora a los presentes dedicándose a enviar mensajes de texto, reírse de chistes y bromas que acaba de recibir en su terminal, actualizar su estado de Facebook, Tuitear su estado… Y ese rato en el que ibas a disfrutar de la compañía de tus amigos se convierte, por arte y gracia de las telecomunicaciones y de las redes sociales, en un momento de soledad entre la muchedumbre. El término para referir ese comportamiento que ya adquirido categoría de síndrome se denominaría «Fonodesaires» (combinando las palabras “Teléfono” y “desaire”, pero como suena muy antiguo el término que ya se ha acuñado y por el que se conoce este comportamiento es «Phubbing», la combinación de las palabras “phone” – teléfono- y “snubbing” -desaire.

Read More

Localiza las 8 diferencias

Entre estas dos imágenes hay 8 diferencias. No me digas que no te advertí sobre tu ceguera.
Fuente

Bueno, no eres ciega del todo. Se trata de un fenómeno que se denomina ceguera al cambio. Todos somos ciegos al cambio. Este fenómeno que se define como la incapacidad  de nuestros cerebros para detectar variaciones visuales en nuestro entorno, sobre todo si recibimos otros estímulos que desvían nuestra atención. Si nuestro cerebro se fijase en todos y cada uno de los detalles de todo aquello que nos rodea podríamos volvernos locos, con lo cual seleccionamos de forma automática la información que nos interesa para concentrarnos en ella descartando todo lo demás. 

Read More

Kern el gnomo viajero - Kern the traveller gnome

Este es un viajero realmente “experimentado”… ¡Experimentado!!!

Puede que a simple vista esta imagen parezca un montaje del aclamado software de  retoque y collage digital Photoshop®. Un vistazo un poco más detallado revelará que no, que no se trata de un foto montaje. ¿Un fondo proyectado en un estudio quizá?. ¿Una postal descartada del simpático gnomo viajero de la película “Amelie”? – ¡no me digas que no has visto “Amelié”!. Este gnomo se llama Kern y es un auténtico gnomo viajero. Lo hace en calidad de representante de un singular experimento que, como no podía ser de otra manera, se ha denominado “The gnome experiment”el experimento del ,gnomo. El objetivo es demostrar como, dependiendo del lugar del planeta en que se halle, su peso varía. Y ¿cómo lo averiguamos?. Pues sencillamente midiéndolo con la precisión absoluta de las básculas fabricadas por los creadores de esta divertida prueba, la compañía Bávara Kern & Sohn.

Read More

Sencillamente cautivador y fascinante este trabajo de Daniel Stoupin. Un trabajo impresionante de macrofotografía submarina y time lapse con el que podemos disfrutar de las formas, los colores, las texturas, el movimiento y los secretos invisibles de corales y esponjas.

Para saber mucho más y mejor:

animales petrificados en el lago Natron

Águila pescadora calcificada © Nick Brandt 2013 / Hasted Kraeutler gallery, NY

De las tres górgonas Esteno, Euríale y Medusa, esta última es la más conocida. Si no has leído nada acerca de ella es posible que la hayas visto en alguna película. La más reciente -hasta donde mi memoria alcanaza- es “Percy Jackson y el ladrón del rayo“, basada en la saga literaria de Rick Riordan. Según la mitología quien osara mirar a los ojos de una górgona se convertiría inmediatamente en una estatua de piedra.

Básicamente esto es lo que sucede con el lago Natrón, situado en Tanzania en el Gran valle del Rift.
Un lugar en el que los animales se convierten en estatuas petrificadas.

Read More

Habitación anecoica de Orfield Labs

-Cuidado con lo que deseas, que puede hacerse realidad. El silencio tan añorado puede ser un infierno. En la imagen, Steve Orfield, el fundador de los laboratorios Orfield en el centro de la habitación anecoica.

En cuanto he sabido de la existencia de esta estancia no he podido resistirme a tararear la archiconocida canción de Simon & Garfunkel “The sound of silence ( y voto a bríos que se me está haciendo difícil sacarme de la cabeza su pegadiza melodía ). Sin embargo el sonido del silencio no resulta ser tan poético como podríamos pensar. Al contrario, es una infierno. Un infierno de silencio sonidos de nuestro organismo que, según los investigadores de los Laboratorios Orfield, en Minneapolis, donde se halla la habitación más silenciosa del mundo, podría volverte loco en unos 30 minutos, o antes.

Read More

El Síndrome de Gourmand

El síndrome por el cual, tras haber sufrido un golpe en la cabeza, l el afectado desarrolla una irrefrenable necesidad de hablar, escribir y consumir platos de alta cocina, se llama Síndrome de Gourmand. Ahora sólo tengo que tratar de recordar cuando me di yo el golpe.

Es hora de una copiosa cena, como una buena salchicha picante y dorada o unos espagueti boloñesa, o risotto o chuleta empanada, finamente decorada, o una pieza de caza con salsa y Spätzle”, escribía. “¡Siempre comer y beber! Qué gran conocedor soy y estoy aquí, seco, como en un desierto. ¿Dónde está el siguiente oasis? Con palmeras y dátiles y cordero asado o cuscús y té de menta

El texto que acabas de leer forma parte del diario que que llevó durante su estancia en el hospital  a mediados de los años 80 del pasado siglo un paciente, de profesión periodista, que había sufrido una apoplejía. Desde que ingresó en el hospital este paciente empezó a demostrar un interés inusitado por la comida. Prestaba una exquisita atención hasta por el más minúsculo de los detalles en la presentación de los platos. Su obsesión por el buen comer llegó a despertar el interés de los doctores Marianne Regard, quien indicó a aquel paciente la conveniencia de escribir un diario, y su colega Theodor Landis, ambos neuropsicólogos.  Una vez se hubo recuperado, aquel singular paciente continuó con su obsesión y abandonó su profesión de cronista político para dedicarse por completo a la crítica gastronómica. Todo su interés y sus temas de conversación giraban en torno a la comida. Regard y Landis se dieron cuenta de que se hallaban ante un curioso síndrome al que se bautizó como síndrome de Goumand.

Read More

A %d blogueros les gusta esto: